La verdad es que uno comienza a cansarse de tanta Crisis. Nos acostamos con los noticiarios y tertulianos hablando de la Crisis y nos despertamos escuchando la radio y a otros contertulios hablando de lo mismo. Lo cierto es que el país está comenzando a obsesionarse con la Crisis. Pero, ¿es para tanto?
Desde luego, el paro aumenta considerablemente. Los autónomos y las pequeñas empresas se ven en serias dificultades económicas. La gente, en general, está dejando de gastar para ahorrar los pocos céntimos que puede. Es verdad que este panorama es desalentador. Pero no es menos cierto que muchísimas personas continúan con sus puestos de trabajo (la mayoría) y no han visto sensiblemente rebajada su capacidad económica. ¿Que sucede pues?
Es, principalmente un tema político, un asunto partidista. Es cierto y constatado que el Gobierno de ZP está perdido, sin ideas, sin medios para actuar, sin remedios reales; sólo maquillaje de la srta. Pepis. Pero no dejemos de lado que el principal partido de la oposición ha mordido a la presa por la crisis y no está dispuesto a soltar. Por ello, todos los Medios afines o simpatizantes no hacen otra cosa que espolvorear al viento esta tragedia social para hacer daño al gobierno.
Ambos, PP y PSOE tienen claro el problema y la solución, pero ninguno hace ni hará nada, por sus propios intereses. ZP alude a EEUU como el mal mayor, pero se olvida que la Burbuja inmobiliaria (yo diría ladrillera) la veíamos venir todos, él también, y todos los políticos y gobernantes volvieron la cara y se hicieron los locos; entre otras cosas, porque los Partidos políticos han estado viviendo de los ladrilleros, sobre todo en el ámbito Local, donde los ladrilleros, el ladrillo, era el Poder principal del pueblo o ciudad.
El problema actual no es -sólo- la crisis internacional, ni la crisis ladrillera española, sino, principalmente, el ocultamiento de los Bancos y Casas de Ahorro, que han dado la espalda a la sociedad ante el problema, como si no vivieran con nosotros, y han cerrado el grifo de los créditos; aunque ellos digan que no es verdad.
Los bancos y cajas después de enriquecerse hasta la usura, de prestar dinero a cualquiera en cualquier condición, de mover la economía nacional a base de sentarse en todos los Consejos de Administración importantes, han cerrado la puerta de la caja fuerte a todos; dejándonos en la estacada, abandonando al país a su suerte... Que no es la misma que la suya. De hecho, los más grandes han ganado el año pasado más de 17.000 millones de euros, que en pesetas es tan vergonzosa cantidad que no me atrevo a editarla. Y según la mayoría de expertos, el dinero que el gobierno ha tomado de todos los españoles para regalárselo a los bancos y cajas, sólo tenía la intención (y ZP lo sabía) de solucionar sus problemas internos de pago de deuda exterior que les tenía un poquito asfisiados.
Total, en roman paladino, que todos los españoles les hemos limpiado la habitación y hecho la cama a los bancos y cajas para que ellos, así tan guapetes y resultones, continúen ganando el dinero a espuertas, en la más clara usura; y esto es un pecado muy gordo.
La solución es sencilla y fácil. No hay porqué nacionalizar a la banca. Primero porque ya existe la Banca Pública, las Cajas, que son todas de patrimonio `público, de los ciudadanos; aunque los Partidos, este cáncer actual de la sociedad con su Partidocracia, las tienen como propias a través de las CCAA. Segundo porque si nacionalizamos ahora a los bancos privados, sería sólo para sanearlos con nuestro dinero, para que después pasarán de nuevo a las mismas manos; o sea, que les hacíamos el caldo, el puchero y hasta les asaríamos el cordero. Tercero, porque lo que hay que hacer es un escarmiento a estos señores egoístas que por su interés no les importa arruinarnos la vida y la hacienda.
La solución es crear un nuevo banco público, El Banco Nacional de España (se me ocurre como nombre) no para competir con los otros, sino para usar nuestro dinero en nosotros mismos, con créditos reales, con ayudas reales, atendiendo al ciudadano sin que se pretendan beneficios, sino mover el dinero para que el país pueda moverse con soltura.
Pero claro, es muy difícil, sobre todo porque los Partidos políticos, PP y PSOE principalmente deben mucho a los bancos, tanto en dinero como en favores, incluyendo la condonación de millonarias facturas-créditos. Es decir, entre colegas no van a putearse...
Pero mientras ZP y Marianito se deciden a tomar el toro por los cuernos, nosotros podríamos hacer algo: divorciarnos de los bancos, no domiciliar las nóminas ni los recibos, devolver las tarjetas, sacar el dinero de los más grandes y meterlo (si acaso) en los más pequeños, por ejemplo las Cajas Rurales.... Es decir, abandonarles como ellos nos han hecho a nosotros.
Yo, al menos ya me he divorciado y, ¿sabéis? no me va tan mal.
Suerte a todos